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La Fundación tiene entre sus objetivos difundir el buen pilates y cuidar la salud y el bienestar desde la prevención. // 1 de Septiembre de 2014

Pilates y el elixir de la Juventud

Por Paulina Savall

Principios del siglo XX. Un hombre alemán, movido por una pasión y convicciones profundas e intensas, idea un método de actividad física que, varias décadas después revolucionará el concepto de ponerse en forma y de cuidar la salud. Él nunca vivió su popularidad y ni siquiera disfrutó de su reconocimiento, pero nunca dejó de creer en lo que hacía y nunca dejó de practicarlo. Habiendo superado los múltiples problemas de salud que marcaron su infancia, envejeció y murió (por consecuencias de un accidente) en plenas facultades físicas y mentales. Él era Joseph H. Pilates y su método, inicialmente llamado Contrología, es el que ahora lleva su nombre: Método Pilates.

Una de las maravillas de esta disciplina es el concepto global de cuidado de uno mismo. Joseph, en su día, no sólo nos dejó en herencia una manera de ejercitar el cuerpo, sino que también nos habló de la importancia de un buen sueño, una alimentación saludable e incluso de la posturología y el diseño de muebles ergonómicos. Sin duda, una visión que sólo un genio de la salud podía regalarnos.

Este creador de bienestar, sin quererlo, abrió la puerta al cuidado de un sector de población que muchas veces queda olvidado en lo que a actividad física se refiere: el sector de las personas mayores. Lo que una buena disciplina física (y se entiende como “buena” aquella que es respetuosa y beneficiosa para el propio cuerpo) puede aportar a esta gente, tiene unos efectos de valor incalculable. Un valor demasiado grande como para ser obviado.

LA ACTIVIDAD FÍSICA, EL PILATES Y LA EDAD

No hace falta que recuerde la importancia de la actividad física sobre la salud. Ya la sabemos de sobra. Y tampoco os descubriría nada si hiciera referencia a la gran contribución que el ejercicio tiene sobre un envejecimiento saludable. De hecho, la actividad física constituye de por sí un indicador de salud y, puesto que ésta se reduce con la edad, da mucho que pensar. La inmovilidad e inactividad es el mejor agravante del envejecimiento y de incapacidad, de tal forma que, lo que deja de realizarse fruto del paso de los años, pronto será imposible realizar. La reducción del repertorio motriz, junto a la lentitud de los reflejos y descenso del tono muscular en reposo, entre otros factores, provocan descoordinación y torpeza motriz.

En este contexto, la piedra filosofal de la prevención y ataque a estos síntomas se encuentra en una actividad que ejercite los músculos y las articulaciones de forma respetuosa y efectiva, a la vez que trabaje la coordinación, los reflejos y el control corporal. Todas ellas cualidades que reúne el método pilates, y que, además, lo hace de una forma excepcional.

Pilates deja totalmente de lado el concepto de “machaque” corporal realizado a toda costa y de cualquier manera, y apuesta por la armonía, el detalle, la atención integral y la personalización. El conjunto de movimientos controlados, realizados tanto en el suelo como en su equipamiento específico, son un camino directo para llevar al cuerpo y a la mente a un mejor estado. Se trata de controlar el cuerpo de forma consciente, dominando y conociendo minuciosamente cada parte de él, para disfrutar con cada movimiento y sacar el mejor rendimiento. A su vez, se centra en el desarrollo de los músculos internos para mantener el equilibrio corporal y dar estabilidad y firmeza a la columna vertebral.

Existen principios que van más allá de cualquier estilo de disciplina física que solemos encontrar: Concentración – Control – Fluidez – Alineamiento – Precisión – Centralización… Un elixir que supone una auténtica lucha contra el envejecimiento, retrasándolo e incluso previniendo las consecuencias del mismo.

NUESTRA SALUD, NUESTRO COMPROMISO

El estilo de vida acelerado que mantenemos muchos de nosotros nos fuerza a buscar soluciones rápidas cuando las dolencias y achaques alteran nuestra rutina diaria. Creemos que hay una pastilla para cada situación molesta y exigimos soluciones rápidas para paliarlas. Esperamos que la química o algún otro factor externo garanticen nuestra salud y olvidamos que, dentro de nosotros, existe el mejor potencial de prevención.

Las investigaciones han demostrado que los estilos de vida sanos tienen más influencia que los factores genéticos para ayudar a la gente adulta a evitar el deterioro asociado con la edad. Concretamente, los genes condicionan la longevidad sólo en un 25 por ciento. El 75 por ciento restante se pone en manos de las acciones que decidamos hacer para cumplir más años sin perder calidad de vida.

Quienes mantienen conductas sanas reducen sensiblemente el riesgo de padecer enfermedades crónicas y discapacidad. Es por esto que cada uno de nosotros debe tomar conciencia de que es el director y promotor principal de su propia salud. Y de que el auto-cuidado, la actitud vital positiva y el llevar un estilo de vida saludable, activo y equilibrado, es una responsabilidad y un deber como seres humanos que somos.

Invertir de forma decidida en la promoción de ello con herramientas como el pilates es una apuesta segura y rentable. Tenemos mucho que ganar. La decisión empieza por nosotros mismos…

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  2. El más allá del Pilates

Comentarios

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  1. Cristina says: 1 abril, 2012

    Es muy cierto lo que dice este articulo, yo he experimentado la maravilla que hacen los ejercicios pilates no solo fisicamente, sino tambien mentalmente, al tener dominio de tu cuerpo adquieres mas dominio de tu mente, caracter y la autoestima se fortalece.

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